Antes de empezar
Qué necesitás además del equipo
La incubadora controla el ambiente. El material de cultivo lo conseguís aparte, y esa separación es a propósito. Acá está qué hace falta, por qué no lo vendemos y qué mirar para elegir bien.
Qué vendemos y qué no
Diseñamos y fabricamos equipos: la incubadora sostiene la temperatura y la humedad estables el tiempo que dura el cultivo. Eso es lo que hacemos y es lo único que vendemos.
No vendemos material de cultivo. No es una limitación: es una decisión. El material vivo viaja mal, pierde calidad en el camino y su estado depende de cómo se conserve cada día. Prefiramos hacernos responsables de lo que sí podemos controlar de punta a punta.
Si alguien te vende el equipo y el material juntos, preguntá quién se hace cargo cuando el cultivo falla. Separar las dos cosas hace que cada parte se pueda revisar.
Las tres patas de un cultivo que sale bien
Un cultivo se sostiene sobre tres cosas, y si falta una no hay forma de compensarla con las otras dos. Vale la pena tenerlo claro antes de comprar nada.
- Material de calidad. Lo conseguís vos, y es lo que más varía entre un resultado y otro.
- Ambiente estable. Es lo que resuelve el equipo: temperatura y humedad sin sobresaltos.
- Conocimiento. Saber qué mirar y cuándo. Está en estas guías y no se cobra aparte.
Cómo elegir el material
No recomendamos proveedores puntuales, porque la calidad de cada uno cambia con el tiempo y no podemos garantizar algo que no controlamos. Lo que sí podemos darte es qué preguntar antes de comprar.
- ¿De cuándo es el material?
- Es material vivo. Cuanto más reciente, mejor arranca. Un proveedor serio te dice la fecha sin que se la pidas dos veces.
- ¿Cómo viajó y cómo se conservó?
- El calor en tránsito arruina material que salió perfecto. Preguntá cómo lo despachan, sobre todo en verano.
- ¿Qué especie es, exactamente?
- Cada especie tiene su propia ventana de temperatura. Sin saber cuál es, no hay forma de configurar bien el equipo.